17 de enero de 2016 borrador inédito
Caminando ayahuasca
El camino de la ayahuasca suele extenderse a través de etapas de crecimiento que son comunes en muchos tomadores.
¿Crecimiento hacia qué? Más bien es un proceso de depuración en el que vamos quedando vacíos, transparentes al brillo natural del Ser que somos.
Se puede comenzar por la expectativa. Algo nos llama, no sabemos qué. Un olor de que sí, pero que mejor jugamos un rato con el miedo. En su exacto momento, probamos la medicina.
Lo primero que ocurre en un cuerpo entorpecido por la vida rutinaria que se invierte en la ciudad, es desintoxicar. Remueve las plasmas de sopor que se acumulan en los conductos de los sistemas físicos. Llegan sudores, llantos, bostezos, a veces retorcijones incómodos y casi siempre, ir al baño. Dependiendo de si se presentan enfermedades intensas, la sanación puede ser potente también, o tal vez requiera un tratamiento más largo. Estas sesiones casi siempre están acompañadas de pintas coloridas que son, primero, la impresión que hace un cielo despejado en las retinas del ojo adormecido, pero también el despliegue de reflexiones cada vez más profundas y que van activando el cambio. Las adicciones son exprimidas bajo nuevos enfoques de libertad.
Cambiar ocurre abriendo puertas. Las emociones necesitan a veces expresarse, para lograr desatorarse. Las excusas pierden poder y una energía fresca examina la formas de pensar y endereza la voz. No hay nada que entender en la vida, sino solo sentirlo todo. Observando el zarandeo innecesario que es sufrir, la mente empieza a silenciarse.
Cuando ya durante una ceremonia el discípulo comienza a abrir los ojos, a levantarse, saludar y mirar con más calma el mundo, las cuestiones básicas de la vida van retomando su cauce original. Las creencias caen bajo la evidencia de la Verdad. Algo ha despertado ante ella, y ahora este algo puede decidir con claridad su camino.
Desde esa perspectiva, no hay otra opción que vivir conscientes, vivir presentes. La disciplina se hace un modo de permitirse ser. Ya todas las relaciones se dirigen bajo el Principio del amor y la fraternidad. La voz del cantante explora sus dones merecidos. La vida construye alegrías en cada oportunidad que le damos.
El despertar va armonizando, primero los músculos invisibles que integran una voluntad, luego entonces las acciones mismas que ejecuta el individuo. Camina más derecho, pendiente de sus pisadas, calculando cada palabra. La presencia va anunciándose a través de instantes de paz y de comprensiones internas. Cada movimiento consciente exuda sanación.
Gradualmente, la expresión del Ser viene a ser más auténtica. Soltándose las tensiones inútiles en los músculos, la relajación huele a Paz. Ya los músculos no tienen poder sobre Aquel que los acciona. Ya los cuentos son solo cuentos. Entonces Él mismo actúa. Y si lo que Él hace es permitir como permite una flauta vacía que la soplen, entonces la Gracia Divina fluye a través de todo lo que existe.
Aquí, la Ciencia es nuestra herramienta para descifrar la vida. Detrás de la ciencia de los diplomas y del mercadeo superficial, detrás incluso de la ciencia que sí sabe cuestionar la realidad de las cosas, está la Ciencia de conocer de manera directa y pragmática la esencia de la naturaleza. Todo es natural, todo sigue un principio. Estudiando sin usar la imaginación sino la indagación, los secretos se rebelan. Ni eran tan secretos sino que no los queríamos escuchar. El Principio de la Creación está aquí, individualizándose en cada cosa existente. La sencillez de toda esta prominente existencia está en que, a pesar de lo convincente que se presente el mundo a nuestros ojos, no pasa de Ser una ficticia comedia soñada que no puede explicarse pero que está aquí.
¿Hacia dónde podemos caminar? Hacia donde lo anhele nuestro corazón. Hacia aquí y hacia el firmamento, el mundo se ve alejándose y queda solo el vibrar discernido de la eternidad.